Cómo avanza el chat
El mensaje llega de un número desconocido y parece un error, algo como “Hola, ¿eres Lisa? Quedamos en vernos el sábado”. Usted responde con amabilidad que se equivocaron de número. La otra persona se disculpa, hace una broma simpática, manda la foto de una chica linda frente al mar o de un hombre exitoso junto a un auto caro, y en una semana ya están chateando todos los días. Al mes, como quien no quiere la cosa, le cuentan de un tío que gana dinero con criptomonedas y de una plataforma donde se puede probar con poco (capítulo “La matanza del cerdo”).
Los primeros cien dólares crecen, y hasta le dejan retirarlos. Los segundos los invierte usted por su cuenta. Cuando transfiere todo lo que tiene e intenta sacarlo, resulta que hay que pagar un impuesto, después una comisión, y luego la otra persona deja de responder. Cómo se separan el saldo que dibuja la plataforma y el dinero que de verdad le devolvieron se ve en el experimento “Número equivocado”.
Por qué se llama matanza del cerdo y qué tiene que ver USDT
Al cerdo primero lo engordan, larga y pacientemente, y recién después lo matan. Las víctimas son jubilados en Estados Unidos, ingenieros en Alemania, viudas en Japón. Solo en 2024 los estadounidenses perdieron, según las estimaciones, unos 10 mil millones de dólares en estafas organizadas desde el Sudeste Asiático. Casi siempre se paga en criptomonedas, sobre todo en USDT, porque esa transferencia no se puede anular y un banco de verdad haría preguntas (mismo capítulo).
Quién le escribe “hola”
En el otro extremo de la conversación está alguien que tampoco quería terminar ahí. En agosto de 2023 la ONU informó que al menos 120.000 personas en Myanmar y 100.000 en Camboya estaban retenidas en campamentos de estafa y obligadas a dedicarse a fraudes en línea. Las reclutan con avisos de trabajo de oficina bien pagado, las cruzan por la frontera, les quitan el pasaporte y las sientan frente a teléfonos de doce a dieciséis horas por día, y si no cumplen la meta les pegan (mismo capítulo).
El campamento más conocido, KK Park, está en Myawaddy, en Myanmar, justo enfrente de la ciudad tailandesa de Mae Sot, y sus edificios se ven a simple vista desde la orilla tailandesa. En octubre de 2025 el ejército de Myanmar hizo allí una redada ejemplar, detuvo a más de dos mil personas e incautó más de treinta terminales de Starlink. Al tiempo, periodistas informaron que justo al lado estaban despejando un terreno para un complejo nuevo (mismo capítulo).
Adónde va el dinero y por qué no vuelve
En octubre de 2025 la fiscalía de Brooklyn acusó formalmente a Chen Zhi, fundador del conglomerado camboyano Prince Group. Según la acusación, la empresa manejaba campamentos donde se obligaba a la gente a practicar la matanza del cerdo. Al mismo tiempo la fiscalía pidió el decomiso de 127.271 bitcoins que vincula con el esquema, unos 15 mil millones de dólares, el mayor decomiso en la historia del Departamento de Justicia de EE. UU. El propio Chen nunca llegó a Estados Unidos; en enero de 2026 Camboya lo entregó a China (mismo capítulo).
El 25 de septiembre de 2026 una jueza de Brooklyn rechazó a nueve víctimas que pedían su parte de los bitcoins incautados. Ninguna pudo probar que su dinero había ido a parar justo a esas billeteras (mismo capítulo). Para convertir ese dinero en dinero de verdad funcionaba una infraestructura a la vista de todos. Por Haowang Guarantee, un mercado en Telegram que vendía todo lo necesario para estafar, pasaron más de 27 mil millones de dólares en USDT. En mayo de 2025 Telegram bloqueó sus canales, y los vendedores, según observaron los analistas, se mudaron enseguida a plataformas vecinas (mismo capítulo).
