Una tienda que necesitaba dinero sin nombre
Ulbricht tenía veintiséis años, se había graduado en física y era libertario convencido. Creía que un adulto tiene derecho a decidir qué fuma y qué traga, y quería una tienda que mostrara cómo es un mercado sin policía. Tor ocultaba quién entraba a la tienda y desde dónde. Faltaba un dinero que no pasara por un banco ni llevara el nombre del titular de una tarjeta, y en 2011 ese dinero era bitcoin (capítulo “El temible pirata Roberts”).
La tienda funcionaba como cualquier comercio en línea. Los vendedores tenían calificaciones y reseñas, el dinero del comprador quedaba retenido hasta que llegaba el paquete, y la tienda cobraba comisión por cada venta. En el foro, Ulbricht firmaba como Dread Pirate Roberts, el pirata de La princesa prometida cuya máscara pasa de un hombre a otro (mismo capítulo). En junio de 2011 Gawker publicó una nota sobre el sitio, dos senadores estadounidenses pidieron cerrarlo, y bitcoin salió por primera vez en las noticias generales como dinero para drogas (mismo capítulo).
Cuánto dinero pasó por ahí
Al cierre, el FBI contó más de 9,5 millones de bitcoins en ventas, de los cuales unos 600.000 se quedaron en Silk Road como comisiones (Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, 2013). Al tipo de cambio de octubre de 2013, eso daba unos 1.200 millones de dólares en ventas y 80 millones de ingresos. La cifra en dólares es una multiplicación por el precio de un solo día, y la mayoría de esas monedas cambió de manos cuando un bitcoin valía unos pocos dólares. Aun así, ninguna tienda honesta que aceptara bitcoin en esos años se acercó a semejante volumen. Ahí bitcoin encontró por primera vez a gente que lo necesitaba de verdad (capítulo “El temible pirata Roberts”).
El arresto, la condena y el indulto
El 1 de octubre de 2013 Ulbricht abrió su laptop en la biblioteca pública de Glen Park, en San Francisco. Los agentes esperaron a que Dread Pirate Roberts entrara al chat del personal, dos de ellos fingieron una pelea a su lado y un tercero agarró la laptop abierta antes de que se bloqueara. En la pantalla estaba el administrador de Silk Road con la sesión iniciada (mismo capítulo).
En febrero de 2015 un jurado de Manhattan lo declaró culpable de los siete cargos, y el 29 de mayo de 2015 la jueza Katherine Forrest lo condenó a cadena perpetua (Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York). La fiscalía sostuvo que había encargado el asesinato de quienes amenazaban la tienda. Ninguno de esos asesinatos ocurrió, y un cargo aparte en Maryland se retiró en 2018, pero la jueza tuvo en cuenta esos episodios (mismo capítulo).
El 21 de enero de 2025, en su segundo día de vuelta en el cargo, Donald Trump le otorgó a Ulbricht un indulto total y cumplió así una promesa de campaña (The Washington Times). Ese mismo año un donante anónimo le envió 300 bitcoins, unos 31 millones de dólares, y Chainalysis dijo tener motivos razonables para sospechar que el dinero venía de AlphaBay, el mercado de la darknet que creció en el lugar de Silk Road (Fortune).
Quien alcanzaba el dinero, se llevaba una parte
Shaun Bridges, agente del Servicio Secreto que trabajaba en el caso, sacó 820.000 dólares en bitcoins de las cuentas de la tienda y recibió setenta y un meses. Carl Force, agente de la DEA, le vendía a Dread Pirate información sobre la investigación y recibió setenta y ocho (mismo capítulo). Un cliente, James Zhong, encontró en 2012 un error en los retiros y se llevó más de 50.000 bitcoins. En noviembre de 2021 los agentes los encontraron en una caja fuerte bajo el piso y en una computadora diminuta dentro de una lata de palomitas, en un clóset de su casa en Georgia. El botín había llegado a valer unos 3.400 millones de dólares. Zhong recibió un año y un día (Fortune).
Fuentes
Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York: Ross Ulbricht condenado a cadena perpetua (mayo de 2015)
The Washington Times: Trump indulta a Ross Ulbricht (21 de enero de 2025)
Fortune: Chainalysis vincula la donación de 300 BTC con AlphaBay (junio de 2025)
Fortune: James Zhong condenado a un año y un día (abril de 2023)
