Informe
Obesidad de SaaS
Más herramientas que procesos, y nadie es dueño de la lista.
Cada herramienta de la lista se compró para resolver algo real. El problema no es ninguna de ellas; es que nadie ha mirado nunca la lista como lista. Dos se solapan, una la paga un equipo que dejó de usarla, y al menos una se renueva anualmente en una tarjeta que nadie revisa.
El coste que duele no es la suscripción. Es que los mismos datos viven ahora en cuatro sitios con cuatro opiniones sobre sí mismos, así que cada pregunta que cruza dos equipos necesita a alguien que los reconcilie a mano — lo cual es una cinta manual con otro sombrero.
El arreglo casi nunca empieza cancelando algo. Empieza dibujando la lista y averiguando qué herramienta es la fuente de verdad para qué.
Se ve primero en la tarjeta y luego en el trabajo de reconciliación.
El siguiente paso
Media hora suele bastar para encontrar las dos herramientas que se solapan, y ahí está el dinero.
Averiguar cómo se llama esto →